Autopartes 2017

“De terminar el TLCAN, el mayor perdedor sería Estados Unidos”: Óscar Albín

En la charla de apertura del 6to Simposio y Exposición Manufactura de Autopartes, evento que tiene lugar entre el 22 y el 24 de agosto de 2017 en Querétaro, México, el ingeniero Óscar Álbin habló del estado actual de las negociaciones del TLCAN.

De esta manera, la Industria Nacional de Autopartes (INA) está apoyando las labores del equipo negociador de México, en lo que se ha denominado la modalidad del “cuarto de junto”; es decir, se encuentra a disposición de dicho equipo en capacidad de consultoría para responder a posibles inquietudes o respaldar con cifras la información a partir de la cual se toman decisiones.

Albín resaltó que la ambición actual es revisar los acuerdos, en lugar de renegociarlos. Existe una coyuntura nueva que exige nuevas condiciones y, en particular, esa circunstancia tiene que ver con China, quien exporta en total US$29 mil millones al TLCAN, sin tener una sola planta de fabricación de automóviles en la región. “De la misma forma en que se habla de construir un muro para evitar la inmigración, es hora de hacer un muro en el pacífico”, comentó el ejecutivo.

La necesidad es empezar a pensar como bloque y trabajar en conjunto. Los países que conforman el TLCAN se necesitan mutuamente, pues cada uno juega un papel y México es el que ofrece la mano de obra económica. De acuerdo con cifras de la INA, los salarios automotrices mexicanos se encuentran entre una quinta y una octava parte de los pagados a los trabajadores de automóviles y piezas en Estados Unidos. “En Estados Unidos existe escasez de mano de obra y es muy difícil suplirla”, añadió el presidente de la asociación.

Así mismo, Albin afirmó que la inversión que existe actualmente no puede desmantelarse de la noche a la mañana, y es muy difícil pensar en llevarse nuevamente esa industria a Estados Unidos. “El automóvil que vamos a manejar en 15 años es muy diferente al que manejamos hoy en día. La electrónica y el software van a tener un papel mucho más relevante que el que tienen hoy en día”, agregó. Así que vale la pena mantener la infraestructura que existe actualmente en México.

Finalmente, el escenario de terminar el TLCAN resultaría en un “Harakiri” para la industria en general de toda la región, porque al elevar los aranceles a productos mexicanos se perdería competitividad frente a proveedores automotrices de Asia y Europa. “De terminar el TLCAN, el mayor perdedor sería Estados Unidos”, señaló Albín. Con esto, el esfuerzo del equipo negociador está concentrado en mejorar el acuerdo y empezar a actuar como bloque.